Amor al cine

..."Cuando amábamos el cine, cuando no simplemente nos gustaba, sino que estábamos anamorados de él, el cine no se limitaba a la película, como hoy podemos verla en el televisor, sino que empezaba en la mañana del domingo, al recorrer en pandilla los cuatro o cinco cines del barrio para elegir la película. Luego, después de comer, se iba en grupo desde la calle hasta el cine. El documental en el que una voz sudamericana nos explicaba cómo era el atardecer en no sé qué islas; Mickey Mouse o Popeye o Betty Boop; y el descanso para tomar gaseosa de bolita o ir al urinario; y luego, si, la película con las aburridas escenas de amor, las trepidantes persecuciones, la llegada de los buenos coreada con gritos y aplausos; y la vuelta a casa, ya entre dos luces, explicando los más listos a los más torpes lo que éstos no habían entendido de la intriga. Para algunos, los más enamorados, el espectáculo había comenzado antes, en las revistas cinematográficas, Films Selectos, Popular Films, Cinegramas, que comprábamos sacando el dinero no sé de dónde, porque había que conocerse a algunos directores y saberse de memoria los nombres y los rostros de todos los actores y actrices protagonistas. Era la época dorada, la gloria del star system, cuando Hollywood era una fábrica de sueños. los chicos del barrio sabíamos que aquellos sueños de papel de plata que desfilaban por la pantalla se convertirían en realidad para nosotros el día de mañana, que aquella era la vida que nos aguardaba"...
"Desde la última fila. Cien años de cine". Fernando Fernán Gómez
Y que se vayan ¡A LA MIERDA! todos los que no supieron apreciar su arte

